PETITES HISTÒRIES


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Notas equivocadas

La ignorancia nos puede dar la felicidad.

La señora Emilia era feliz porque no sabía. Desconocía tantas cosas… Por ejemplo que el tendero la timaba, que sus vecinas no la soportaban, o que su marido la engañaba. Bendita ignorancia.

Además en el coro parroquial desafinaba. Y eso tampoco lo sabía.


[Enllaç al text a Cincuentapalabras.com]