PETITES HISTÒRIES

Menguante

Deixa un comentari

Rosario lleva la vida entera enganchada a un espejo, aunque cada vez de menor tamaño.

De niña, en clase de danza, aprendió la elegancia en el porte tras años de pliés y “relevés” mientras se observaba girando en esa gran pared que reflejaba sus movimientos.

Su abuela era modista, y de jovencita le encantaba coger retales que sobraban para improvisar vestimentas de todo tipo. Se paseaba mirándose en la puerta del armario de mamá con uno u otro color, con seda o lino, con mil combinaciones distintas.

Entre una cosa y la otra, y ayudada por su esbeltez, acabó en el mundo de la moda. Le daban los últimos retoques a su imagen en el camerino para salir a desfilar. Las pasarelas se abrían a sus pies, como lo hizo la cartera de un magnate de los negocios a cambio de que ella le abriera sus piernas.

El tiempo no pasa en balde y ese hombre con alta estabilidad económica tenía baja estabilidad emocional, además de ser rico en impulsos y pobre en autocontrol. Espejito en mano se esmera con el colorete para tapar lo inaceptable.

Últimamente aspira a hacer desaparecer unas líneas blancas de su brillante superficie.


[Enllaç al relat al blog d’ENTC]

Autor: M.Carme Marí

Twitter: @carme_tuit Blog: https://PetitesHistories.wordpress.com

Deixa'm un comentari! (no cal donar cap dada personal, es poden deixar en blanc)

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

Esteu comentant fent servir el compte WordPress.com. Log Out /  Canvia )

Twitter picture

Esteu comentant fent servir el compte Twitter. Log Out /  Canvia )

Facebook photo

Esteu comentant fent servir el compte Facebook. Log Out /  Canvia )

S'està connectant a %s

Aquest lloc utilitza Akismet per reduir els comentaris brossa. Apreneu com es processen les dades dels comentaris.