PETITES HISTÒRIES


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En rodaje

Ella era como un cochecito acabado de armar. Recién colocado junto a la acera con su chapa de un azul sin estridencias, perfecto para una quinceañera. Preparado para iniciar su andadura, para darle cuerda y que empezara a circular, de momento ella sola pues seguía cubierto el asiento del acompañante.

Por su misma calle algunos vehículos avanzaban ligeros teniendo a los mandos a compañeras de pupitre. Otras de cursos superiores corrían incluso a velocidades de vértigo por la autopista. Pero ella no tenía prisa. Tiempo habría de acelerar y poner a más de tres mil revoluciones el motor. No quería quemarlo y precisar reparaciones, como algún caso que había visto.

Hasta el día en que un macarra de barrio la siguió volviendo del instituto y se encaprichó de esos ojos que eran como faros en la oscuridad, de esas curvas que ya marcaban su cuerpo, de ese brillo que ella guardaba para alguien de su futura elección. Sin compasión, el bracucón le saltó al cuello, arrancó la lona del copiloto y, forzando la llave con forma de un antifaz que no escondía sus intenciones, lo estrenó pisando a fondo el acelerador.

Desde entonces ella sigue en el taller.


[Enllaç al relat al blog d’ENTC]


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Alfredo

La verdad es que soy bastante distinto al de la foto de boda que preside el comedor. Pero ella no lo aprecia. En mi juventud todavía me parecía menos a ese apuesto novio. Ahora, de viejo, es cierto que somos todos un poco más iguales y es fácil confundirnos. Por eso me recogió. Aquel día, cuando me encontró en la puerta del supermercado, se podría decir que volví a nacer. Pensé que se acercaba a echarme unas monedas y, sin embargo, me dijo: “Alfredo, ¿qué haces ahí sentado? Ven a ayudarme con la compra”. Me hizo coger un par de las bolsas que llevaba y acompañarla a casa. “No te quedes quieto como un pasmarote, guarda las cosas en su sitio”. Y aquí estoy, convertido en Alfredo, de quien enviudó la pobre mujer unos meses atrás.


—>> MICRORELAT FINALISTA DEL MES!!

[Enllaç als finalistes d’octubre de la Microbiblioteca]


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Estats d’ànim (i oïda fina)

Van coincidir a l’ascensor. Feia anys que no es veien, però es van reconèixer a l’instant. Ràpidament el José li va donar el condol.
-“No vam coincidir l’altre dia. L’acompanyo en el sentiment, senyor Martí”.
El Martí no semblava precisament trist.
-“Home, José, per tu no passen els anys, eh? Estàs com sempre. Sembla que faci dos estius que ens preparaves un bon dinar quan era petit i anava al poble amb els meus pares. No ens vam veure al tanatori i el dia de l’enterrament tenia un viatge de negocis” -va contestar picant-li l’espatlla.

En entrar a les oficines va sentir que, a la sala veïna, la secretària deia al notari: “El senyor Martí és l’hereu del difunt, ja ha arribat”. Li va costar dissimular la impaciència. Per fi, després de tants anys, el vell afluixaria els diners.
Van entrar tots a la sala per a la lectura de les últimes voluntats. Continua llegint


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El circo de la vida / Proyectos de futuro

PROYECTOS DE FUTURO
Y pagar la entrada para acceder a él, ¿cuándo crees que podremos hacerlo? Así lo reservaríamos y nadie nos quitaría ese apartamento. Quizá con lo que hemos ahorrado trabajando durante estos años ya nos llegará. ¡Qué bien estaría dar el primer pago para nuestro nidito de amor justo el día antes de la jubilación, cariño!


EL CIRCO DE LA VIDA
Y pagar la entrada para acceder a él también deberás hacerlo, pues nada es gratis. Puede que te parezca un precio demasiado alto, pero al final espero que pienses que habrá valido la pena. Aunque no todo serán risas, ya te lo advierto. Pasarás de espectador a actor. Tú eliges si ser equilibrista, payaso, lanzador de cuchillos o domador de fieras. Quizá camufles inseguridades bajo maquillaje, o utilices deslumbrantes disfraces al buscar pareja, o llegues a saltar por un aro en llamas en situaciones límite, o te toque lidiar con increibles acrobacias para ocultar infidelidades, o tengas que aprender cómo tragar marrones imaginando que son algodón de azúcar.



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Acuerdos matrimoniales

Tras cinco años instruyéndose, Martín volvió a su villa natal convertido en maese para encargarse de la educación de los hijos del barón. Durante ese tiempo no se preocupó de formar una familia pero, de vuelta a casa, seguro que sus padres no cejarían en su empeño de emparejarlo con alguna moza del lugar. Su madre pensó que podía dedicar el verano a visitar los pueblos cercanos en fiestas, donde las muchachas lucirían sus mejores galas. Sus progenitores se sorprendieron cuando les presentó a Elvira, de una aldea vecina, como su prometida para un pronto casamiento, pues se oían muchas habladurías sobre ella. A Martín no le importaban en absoluto. Tampoco valoraba en exceso su bello rostro y su esbelta figura. Lo que más apreciaba de ella era su discreción. Por ello acordaron que podría seguir, en contadas ocasiones y con el máximo disimulo, con sus actividades anteriores que la habían dejado en la actualidad en un estado ciertamente delicado. Martín se congratuló: tendría el trabajo ya hecho y sería la tapadera perfecta para que a él no se le viera la pluma.



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Periple en un petit poble de secà

Què us diré dels tombs que dona la vida? Doncs que sembla que hagi fet la meva primera volta al món particular. A l’inici em sentia en una travessia llarguíssima, navegant per unes aigües inabastables i no trobant el lloc on anar, sense saber el meu objectiu. Llavors vaig tenir-ho clar, però vaig patir l’abandó d’alguns a qui creia amics. Els vaig deixar enrere i vaig seguir amb entrebancs, comparable a passar per un estret. Va venir una temporada de calma, ja era a l’oceà Pacífic. Continuava buscant refugi, i això em feia ballar el cap. Quan, per fortuna, vaig arribar al destí que em va omplir, en vaig sortir esquilat pel meu entorn, no tenint gaires ports on reposar en el meu viatge. Finalment, he aconseguit l’estabilitat. Pocs m’acompanyen, és cert, però ara m’accepto com l’home que sóc i no m’amago quan estic amb el meu marit.



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Qüestió d’ordre

Una denúncia als Mossos ha de posar fi a la situació actual. M’hauria d’haver decidit abans, ho sé. És més fàcil veure-ho com una acció puntual, que no es tornarà a repetir, que fer el pas i aturar-ho tot. Han estat dues pallisses les que he necessitat per reaccionar. En l’anterior ocasió vaig culpar-me, segur que feia alguna cosa malament, pensava. Perquè, clar, si els tres xicots que he tingut m’han retret les meves accions i paraules, i m’he sentit ferida com per anar cinc vegades a buscar refugi a casa dels pares, potser soc jo la causant dels problemes. Fent memòria, puc recordar fins a set blaus en diferents parts del cos que he hagut de tapar en un moment o altre, i onze esbroncades fortes, de les que et deixen l’ànima girada a l’inrevés.

No sé si m’ha servit de res la revisió del que he viscut en les relacions de parella. I serà que soc de ciències perquè, fixant-m’hi, veig que aquest recompte em porta per nombres primers. Però del que no tinc cap dubte és que, a partir d’ara, la primera seré jo.



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Tot és possible

La meva mare havia fet tot els possibles per persuadir-me que jo era capaç de grans proeses; però el meu pare, que creia que l’ambició era el camí més segur cap a la ruïna i el canvi una paraula equivalent a destrucció, no parava atenció a cap pla per millorar la meva condició o la dels meus semblants. Ell deia que era impossible sortir-nos del guió, que només podíem parlar si ho feien els titellaires, que no teníem opció d’anar enlloc perquè ens havien de donar corda. Però diumenge, quan ens van posar en marxa, vam buscar la forma de seguir en moviment. Amb uns cordills, unes rodes i enginy vam mantenir la corda sempre donada. Fins que se’ns va acudir una idea millor: treure’ns la corda de l’esquena i caminar pel nostre compte.


  • Presentat al Microconcurs de Relats en Femení 2020 (frase d’inici obligada: “La meva mare havia fet tot els possibles per persuadir-me que jo era capaç de grans proeses; però el meu pare, que creia que l’ambició era el camí més segur cap a la ruïna i el canvi una paraula equivalent a destrucció, no parava atenció a cap pla per millorar la meva condició o la dels meus semblants”).


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Versión original

Todos han oído la canción, pero equivocan la lección. Juan Charrasqueado… Dicen que era valiente y arriesgado en el amor, pero al final salió trasquilado. La historia no fue exactamente como la cantan. Yo lo conocí bien, a ese bravucón conquistador de mujeres, y alguien tenía que darle su merecido. «¡Estoy borracho!», gritó al verme pistola en mano, «¡y soy buen gallo!». «Pues he dejado de ser tu gallina. Que Dios se apiade de ti, porque yo no lo haré», le solté antes de disparar. Luego, en casa, le expliqué a mi hijo que nos apañaríamos mejor como familia monoparental.



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La gran carrera

El señorito del pueblo organizó una carrera. El ganador se llevaría una barra de pan, una buena longaniza, una libreta y un lapicero. Ante tamaño premio, ¿quién no iba a correr? Incluso Tomás, el pequeño de los Martínez, cruzó la línea de salida tras los codazos de los mayores. El chiquillo era muy espabilado, aunque no había podido ir a la escuela. «¿Para qué?», le decía su madre, «no tienes libros, no tienes lápices, ¿qué vas a hacer allí?» «Para escuchar, madre», le contestaba él. «Ya va tu hermano, Tomás, no podemos permitirnos que vayas tú también. Algo puedes ayudar en el campo».

El recorrido partía de la plaza de la iglesia, seguía el camino que llevaba al campo de fútbol donde iniciaba el regreso y volvía al punto de inicio. A pesar de poner su mayor empeño, Tomás llegó el último a la meta, justo a tiempo de recoger la libreta y el lápiz que el ganador tiraba al suelo con desinterés mientras mordisqueaba la barra de pan y la longaniza. Con el recién conseguido botín, le rogó: «Madre, déjeme que vaya por las mañanas a la clase y me siente en un rincón». Allí fue. Y cogía el lápiz bien fuerte para asegurarse de que nadie se lo quitara. El maestro supo apreciar las cualidades del chico y cuando se le acabó la libreta o se le gastó la mina del lapicero le proveyó de otros.

Hoy, tras largos años de ejercicio de la medicina, Tomás es un jubilado que pasea por los parques de la capital recordando el fruto de agarrarse bien a los sueños.


—>> FINALISTA DEL CONCURS!!

[Enllaç als relats finalistes a Zenda]